Pim, pam, pum

RelojCon el tiempo, me voy dando cuenta de que para todo somos igual. Cuando vemos algo claro, nadie nos gana en cuestiones de rapidez.

Nos conocimos, nos gustamos, salimos unas cuantas veces y sin darnos cuenta siquiera ya estábamos viviendo juntos. A nosotros nos apetecía, así que nos pareció lo más normal.

Meses más tarde, nos mudamos a una casa nuestra, elegida por los dos. Teníamos ganas y fuimos a por ello.

Para la boda tardamos un poco más, pero no fue del todo cosa nuestra. Estábamos informándonos sobre el matrimonio civil cuando me llamaron para trabajar en un colegio de curas muy conservador, así que aparcamos el tema por un tiempo. Cuando por fin decidimos que ya no podíamos esperar más y que queríamos casarnos aunque fuera en una iglesia, tardamos en hacerlo solo dos meses, pillando a todo el mundo por sorpresa. Teníamos claro lo que queríamos, ¿qué sentido tenía pasarse meses decidiendo?

Luego vino la casa. Hacía tiempo que no estábamos del todo a gusto en nuestra casa, porque le hacían falta muchísimas reparaciones y, estando de alquiler, no nos correspondía a nosotros hacerlas. Pero, la verdad, nos daba mucha pereza mudarnos (sobre todo a mí). Cuando por fin mi marido me convenció para empezar a mirar casas, solo nos llevó dos días encontrar la que nos gustaba y en tres semanas nos habíamos mudado.

Claro, ahora está sobre la mesa el tema del bebé, y yo doy por hecho que va a ser como siempre: «Pim, pam, pum». Cuando le doy vueltas al tema, pienso cosas como: «Si me quedara embarazada el mes que viene, el bebé nacería en septiembre», o «¿De cuántos meses estaría cuando sean los exámenes de las oposiciones?». Lo que no pienso, o más bien no quiero pensar, es que quedarse embarazada no es solo tomar la decisión. Hay parejas a las que les lleva muchos meses, incluso años. Hay quien no lo consigue y tiene que hacerse estudios y tratamientos, no siempre con éxito.

No quiero pensar en esos casos: dos de mis amigas lo consiguieron en menos de dos meses, así que de momento quiero hacerme ilusiones y pensar que voy a tener la misma suerte. Pero por si acaso (solo por si acaso), no hago más que pensar que, por mucho miedo que me dé ahora mismo, si quiero ser madre tengo que decidirme lo antes posible. Y siento en el cuerpo que no voy a tardar mucho en dar el paso. En el fondo, el primer acercamiento ha sido empezar a escribir este blog.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s