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Mi embarazo: semana 22

Estoy atareadísima ahora mismo, ¡que me examino pasado mañana de las oposiciones! Apenas tengo tiempo para respirar (aunque tengo pocas posibilidades, no quiero quedarme con la sensación de que pude haber hecho más), pero no quería dejar de publicar el resumen semanal de cómo he vivido la semana 22 de mi embarazo. Parece que la ley de Murphy funciona, porque esta semana han pasado muchas cosas, pero me limito a haceros un resumen rápido y ya os contaré con detalle en cuanto pueda. ¡Un besazo!

Imagen tomada de babycenter

 Nuestro bebé: según los libros, el feto a estas alturas debería medir unos 28 centímetros y pesar 430 gramos, pero nuestra chiquituja ya medía 29 centímetros la semana pasada y pesaba 500 gramos, e imaginamos que habrá crecido un poquito. Le está creciendo pelo, aunque la pigmentación aún no esta lista y de momento ese pelo es de color blanco. Su piel aún está arrugadita, se irá estirando un poco conforme vaya engordando y acumulando grasa debajo de la piel. Se mueve mucho (doy fe) y su cerebro está comenzando un periodo muy importante de su desarrollo… ¡Y yo creo que no le va mal de momento, porque tengo la sensación de que la chiquituja ha salido espabilada!

 Recobrando la agilidad: sigue costándome mucho subir los dos pisos de casa de un tirón, pero parece que poco a poco me voy acostumbrando a la barriga. Hace poco os comentaba que estaba muy incómoda porque no era capaz de seguir manteniendo mis posturas habituales. Parece que eso ha llegado a su fina, porque me he adaptado y ya sé de qué forma estoy cómoda para sentarme, para relajarme en el sofá, para agacharme a coger algo o incluso para dormir. ¡Qué alivio!

 En constante movimiento: estoy realmente sorprendida, no esperaba que mi niña se moviera tantísimo. La noto constantemente, ¡no para! Es más, últimamente empiezo a darme cuenta de distintos tipos de movimientos, empiezo a conocerla, a adivinar su postura y a predecir lo que va a hacer si yo me muevo de tal forma.

 Movimiento que se ve ¡y se siente!: desde el principio de la semana 22 me di cuenta de que si observaba mi barriga al notar cierto tipo de movimientos se veían una especie de temblores en la piel. ¡Fue alucinante! Además, el pasado miércoles por la noche le pedí a mi marido que pusiese la mano en mi barriga y no la quitase en un buen rato. Como siempre, la chiquituja se quedó quieta al sentir el contacto, pero al cabo de un rato se olvidó y empezó a moverse de nuevo. ¡Su padre alucinaba, dice que lo siente muy suave pero claramente!

 Hipo: como ya os contaba el otro día, creo que por primera vez me di cuenta de un ataque de hipo de mi chiquituja. ¡Fue extraño y precioso a la vez!

 Hinchazón: afortunadamente ha vuelto ese buen tiempo de principios de verano, pero durante unos días vivimos una ola de calor de las que solo se viven en esta ciudad y se me hincharon las piernas y los dedos de las manos.

 Calambres: no sé si es un síntoma relacionado con el embarazo, pero ya me ha pasado tres veces: estoy durmiendo, siento la necesidad de estirarme un poco y volver a descansar y de pronto, ¡plas!, un intensísimo calambre en el gemelo. Dos de esas veces ha sido muy doloroso, así que tendré que consultarlo cuando vuelva a ser dueña de mis días, para evitar que me siga pasando.